Entre Cielo y Tierra

Ubicada en la cumbre, la casa se abre al mar como una extensión del horizonte.

El acceso es un recorrido ascendente, donde la luz guía el espacio y el paisaje se descubre poco a poco.

El interior fluye en un único gesto: living, comedor y cocina orientados al mar. Las vistas atraviesan toda la vivienda, presentes también en los dormitorios.

Cuatro habitaciones concebidas como refugios. La suite principal se integra con el baño, generando una continuidad espacial.

Hormigón, piedra y madera definen la materia.
Una arquitectura serena, atemporal y en equilibrio con el entorno.

Sonido del mar

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Diseño de interiores

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